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Guerra Moderna

Por qué los Estados invierten en defensa: intereses e ineficiencias

· Por Redacción Archivo Bélico · Actualizado

Por qué los Estados invierten en defensa: justificaciones oficiales, intereses, sobrecostes medidos y el marco de riesgo de Nassim Taleb, usado con cautela.

¿Por qué los Estados invierten en defensa incluso en tiempos de paz? La respuesta oficial suele ser la seguridad, pero la economía de la defensa ha documentado que detrás de cada presupuesto hay también intereses burocráticos, industriales y electorales, y que la contratación de armamento arrastra ineficiencias sistemáticas. Este artículo repasa ambas caras y utiliza las ideas de Nassim Nicholas Taleb como marco interpretativo, no como prueba.

Las justificaciones declaradas

  • Disuasión y seguridad nacional: prepararse para que el conflicto no llegue a producirse.
  • Compromisos de alianza: por ejemplo, el objetivo de la OTAN de dedicar al menos el 2 % del PIB a defensa, acordado en Gales en 2014 y elevado en la cumbre de La Haya de 2025.
  • Base industrial y empleo: mantener capacidades productivas y tecnológicas propias.
  • Autonomía estratégica: no depender de terceros en suministros críticos.

Estas razones son reales. Pero distinguir la justificación oficial de la motivación efectiva de cada decisión es objeto de debate, no algo verificable de forma directa.

Intereses en juego: la mirada de la elección pública

El economista Keith Hartley, referencia en economía de la defensa, aplicó la teoría de la elección pública al sector: el gasto se decide en un «mercado político» donde participan burocracias militares interesadas en ampliar su presupuesto, empresas que compiten por contratos y legisladores atentos al empleo y a las bases de sus circunscripciones. Es la misma dinámica que Eisenhower resumió en 1961 al advertir sobre el complejo militar-industrial.

Las ineficiencias que se han medido

Los sobrecostes en los grandes programas de armamento son tan frecuentes que la literatura los describe como endémicos. Varios trabajos ayudan a entender por qué:

  • Yeon-Koo Chen y Ron Smith (2001) modelaron los sobrecostes como un fenómeno de equilibrio: los contratistas tienen incentivos para presupuestar a la baja sabiendo que habrá renegociación.
  • Michael Brzoska (2024) estimó para el caso alemán que hasta un tercio del coste de adquisición de grandes sistemas podría haberse evitado, por falta de economías de escala, complejidad de la coproducción y proteccionismo industrial.
  • Hartley describe los mercados de defensa como monopolios creados por el Gobierno, donde los controles de beneficio impiden usar el beneficio como señal de eficiencia.
  • Estudios de la Naval Postgraduate School y del AFIT estadounidenses subrayan la naturaleza política del crecimiento de costes.

Conviene matizar: parte de esta literatura procede de centros con orientación definida, como el Institute of Economic Affairs, de enfoque pro-mercado. Sus conclusiones son una perspectiva, no una verdad neutral.

Taleb: riesgo, fragilidad y «skin in the game»

Nassim Nicholas Taleb no es un economista de la defensa, pero algunos conceptos suyos se aplican con frecuencia al debate. Su heurística del skin in the game, formulada con Constantine Sandis en 2013, sostiene que quien toma decisiones que pueden dañar a terceros debería estar expuesto a parte de sus costes. Aplicada a la defensa, plantea una pregunta incómoda: los decisores rara vez cargan con el coste directo de un sobrecoste o de una guerra.

Otro concepto, la fragilidad de lo grande, ha sido usado por analistas de adquisiciones como Eric Lofgren para criticar los programas monolíticos, que concentran riesgo en pocos proveedores. Curiosamente, directivos de la industria también han adoptado el término «antifragilidad» para defender contratos plurianuales, lo que muestra cómo un concepto puede servir a intereses opuestos.

La cautela es necesaria: no existe un estudio que mida directamente la relación causal entre la falta de skin in the game de los legisladores y el nivel de gasto o de ineficiencia. Es una conexión conceptual coherente con la evidencia sobre renegociación y sobrecostes, no un hecho demostrado.

Conclusión

Hay razones de seguridad genuinas para invertir en defensa, y el entorno europeo desde 2022 lo ha hecho evidente. Pero la investigación documenta ineficiencias sistemáticas ligadas a la estructura del mercado y a los incentivos políticos. Las ideas de Taleb aportan un vocabulario útil para nombrar esos problemas, como el riesgo transferido o los incentivos asimétricos, siempre que se usen como marco y no como sustituto de los datos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué hay tantos sobrecostes en defensa?
La literatura apunta a mercados con pocos proveedores, contratos renegociables, programas complejos y presiones políticas e industriales.
¿Qué dice Taleb sobre el gasto militar?
Taleb no estudia la defensa directamente; sus ideas sobre skin in the game y fragilidad se aplican al debate como marco interpretativo.
¿Qué es el objetivo del 2 % de la OTAN?
El compromiso de los aliados, acordado en 2014, de destinar al menos el 2 % del PIB a defensa.

Fuentes y referencias

  • Hartley, K. (1987). «Reducing Defence Expenditure: A Public Choice Analysis». https://doi.org/10.1007/978-1-349-18898-7_19
  • Hartley, K. (2023). The Case for Markets in Defence. IEA Perspectives 6. Institute of Economic Affairs.
  • Chen, Y. and Smith, R. (2001). «Equilibrium Cost Overruns». Annals of Economics and Finance.
  • Brzoska, M. (2024). «Sources of inefficiency in the procurement of major weapon systems: Estimates for the German case». Economics of Peace and Security Journal. https://doi.org/10.15355/epsj.19.1.5
  • Angelis, D. et al. (2007). «Applying insights from Transaction Cost Economics to improve DoD cost estimation». Naval Postgraduate School. https://hdl.handle.net/10945/601
  • Taleb, N. N. and Sandis, C. (2013). «The Skin in the Game Heuristic for Protection Against Tail Events». arXiv:1308.0958.
  • Taleb, N. N. (2018). Skin in the Game. Random House; Antifragile (2012).
  • Lofgren, E. (2021). «Why monolithic defense programs are inherently fragile». Acquisition Talk.
  • NATO. Wales Summit Declaration (2014). https://www.nato.int/
  • Eisenhower, D. D. (1961). Farewell Address to the Nation. US National Archives.

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