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Estrategia y Táctica

Qué son los wargames militares: del Kriegsspiel a hoy

· Por Redacción Archivo Bélico

Qué son los wargames militares: origen prusiano, uso en estados mayores y think tanks, y su valor y límites como herramienta de análisis.

¿Qué son los wargames militares? Son simulaciones estructuradas de un conflicto —desde una escaramuza táctica hasta una crisis geopolítica global— que emplean reglas, dados o modelos matemáticos y jugadores humanos para explorar decisiones, poner a prueba doctrinas y anticipar cómo podría desarrollarse un enfrentamiento real. No son videojuegos de entretenimiento, aunque comparten mecánicas, sino instrumentos analíticos que estados mayores, academias militares y think tanks llevan usando de forma sistemática desde hace dos siglos.

El origen: el Kriegsspiel prusiano

El wargaming moderno nace en Prusia. En 1824 el teniente Georg von Reisswitz presentó al Estado Mayor prusiano una versión perfeccionada del Kriegsspiel que su padre había ideado años antes: un tablero con mapas topográficos reales, fichas que representaban unidades a escala y un sistema de reglas y dados que introducía el azar y la fricción propios del combate. A diferencia de los juegos de guerra de salón anteriores, jugados sobre tableros abstractos tipo ajedrez, el Kriegsspiel de Reisswitz buscaba el realismo operativo: distancias medidas, tiempos de marcha, alcance de la artillería y un árbitro que interpretaba los resultados.

El propio Estado Mayor prusiano, bajo la influencia de figuras como Helmuth von Moltke el Viejo, adoptó el Kriegsspiel como herramienta de formación de oficiales. La leyenda —repetida con frecuencia, aunque simplificada— atribuye parte del éxito prusiano en 1866 contra Austria y en 1870-71 contra Francia a esta cultura de ensayo y error sobre el mapa, que entrenaba el juicio táctico de los oficiales antes de que se jugaran vidas reales sobre el terreno.

De Prusia a los estados mayores del siglo XX

El modelo prusiano se exportó a otros ejércitos europeos y, más tarde, a Estados Unidos y Japón. El Naval War College de Newport, fundado en 1884, convirtió el wargaming en parte central de la formación de oficiales navales estadounidenses; se calcula que buena parte de los planes que la Armada de EE. UU. utilizó en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial habían sido ensayados años antes en juegos de guerra sobre el llamado Plan Naranja contra Japón. El almirante Chester Nimitz llegó a afirmar que nada de lo ocurrido en el Pacífico le resultó una sorpresa total, salvo el uso del kamikaze, precisamente por ese trabajo previo de simulación.

Durante la Guerra Fría, el wargaming se profesionalizó y se cruzó con la investigación operativa. La RAND Corporation, fundada en 1948, desarrolló juegos políticos-militares para analizar escenarios de disuasión nuclear, crisis en Berlín o Taiwán, combinando jugadores humanos con modelos cuantitativos. El Pentágono y sus equivalentes soviéticos usaron estos ejercicios para estudiar la escalada de conflictos, la gestión de crisis y las decisiones bajo incertidumbre sin necesidad de disparar un solo tiro.

Tipos de wargames y sus usos actuales

Hoy conviven varias familias de wargames con propósitos distintos:

  • Wargames de estado mayor: ejercicios cerrados usados por ejércitos para poner a prueba planes operativos concretos, como los TTX (Table-Top Exercises) de la OTAN.
  • Wargames analíticos de think tank: usados por instituciones como RAND, IISS o el Center for Strategic and International Studies para explorar escenarios de política exterior y capacidades militares comparadas.
  • Wargames constructivos o de simulación asistida por ordenador, que integran modelos de desgaste, logística y sensores para entrenar a grandes unidades.
  • Wargames comerciales, de tablero o digitales, dirigidos a aficionados a la historia militar, con un valor didáctico notable pese a su origen recreativo.

El valor didáctico de los wargames comerciales

Series como las de Avalon Hill o SPI en los años setenta y ochenta, dedicadas a recrear campañas concretas —Stalingrado, la campaña de Normandía, la guerra árabe-israelí de 1973—, obligaban al jugador a gestionar logística, alcance de comunicaciones y moral de las tropas con un rigor histórico considerable. Muchos historiadores militares reconocen haber empezado su interés profesional jugando este tipo de simulaciones, que sin sustituir la investigación académica, ayudan a interiorizar restricciones reales como la relación entre espacio, tiempo y fuerza.

Límites y sesgos del método

El wargaming tiene fronteras claras. Ningún juego reproduce el miedo, el caos sensorial o el coste humano real del combate, y ese vacío puede llevar a conclusiones excesivamente optimistas sobre la viabilidad de un plan. Además, el diseño de las reglas incorpora inevitablemente los supuestos y sesgos de quienes las crean: si un juego subestima la capacidad de un adversario o sobrevalora una tecnología propia, el resultado del ejercicio confirmará ese sesgo en lugar de corregirlo. Analistas como Peter Perla, autor de referencia sobre la historia del wargaming profesional, han insistido en que estas simulaciones son útiles para generar hipótesis y entrenar el juicio, pero peligrosas si se toman como predicciones fiables.

TipoUsuarios típicosObjetivo principalEjemplo histórico
Estado mayor / TTXEjércitos, OTANValidar planes operativosEjercicios de la Guerra Fría en Europa
Analítico de think tankRAND, IISS, CSISExplorar escenarios de política y capacidadesWargames de RAND sobre Taiwán
Constructivo/informáticoAcademias y centros de entrenamientoSimular desgaste y logística a gran escalaSimuladores de la OTAN tipo JCATS
Comercial de tableroAficionados, historiadoresDivulgación y comprensión históricaJuegos de Avalon Hill sobre Stalingrado
Comparativa de tipos de wargames

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Quién inventó el wargaming moderno?
Se atribuye a Georg von Reisswitz, quien en 1824 presentó al Estado Mayor prusiano una versión refinada del Kriegsspiel con mapas reales y reglas de azar, sentando las bases del wargaming profesional.
¿Usan los ejércitos actuales wargames?
Sí. La OTAN, el Pentágono y think tanks como RAND emplean regularmente ejercicios de mesa y simulaciones informáticas para poner a prueba planes, doctrinas y escenarios de crisis antes de que ocurran en la realidad.
¿Sirven los wargames comerciales para aprender historia militar?
Sí, dentro de sus límites. Juegos de simulación histórica bien diseñados obligan a gestionar logística, tiempo y espacio de forma realista, lo que ayuda a comprender decisiones estratégicas del pasado.
¿Cuál es el principal riesgo de fiarse de un wargame?
Que sus reglas incorporen los sesgos de quien las diseña. Un wargame puede confirmar suposiciones erróneas si no se contrasta con inteligencia real y con el juicio de expertos independientes.

Fuentes y referencias

  • Peter P. Perla, *The Art of Wargaming*, Naval Institute Press, 1990.
  • Matthew B. Caffrey Jr., *On Wargaming*, Naval War College Press, 2019.
  • Naval War College, «History of the Naval War College», usnwc.edu.
  • RAND Corporation, «Wargaming», rand.org.
  • Robert M. Citino, *The German Way of War*, University Press of Kansas, 2005.
  • Philip Sabin, *Simulating War*, Bloomsbury, 2012.