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Estrategia y Táctica

Double tap y triple tap: los bombardeos sucesivos

· Por Redacción Archivo Bélico

Qué es la técnica del double tap o triple tap, en qué se diferencia de un ataque ordinario, qué casos han documentado organismos internacionales y prensa en Pakistán, Yemen, Siria y Gaza, y qué dice el derecho humanitario.

Se conoce como «double tap» —y «triple tap» cuando se repite una vez más— el patrón de ataque en el que un segundo golpe cae sobre el mismo objetivo poco después del primero, cuando en el lugar ya hay equipos de rescate, sanitarios o vecinos ayudando a las víctimas. El término procede del argot de tiro (dos disparos seguidos sobre un mismo blanco) y se popularizó a partir de 2011 en los informes sobre la campaña de drones estadounidense en Pakistán, aunque el patrón se ha documentado después en otros escenarios y con otros actores.

Este artículo describe el fenómeno en clave histórica y jurídica: qué se ha documentado, quién lo ha documentado y cómo lo valora el derecho internacional humanitario.

Qué distingue a un ataque sucesivo

Un ataque en dos tiempos no es lo mismo que un bombardeo prolongado ni que un error de puntería corregido. Lo que define el patrón que denuncian los informes es la ventana temporal: minutos entre el primer impacto y el segundo, justo el intervalo en el que acuden quienes socorren a los heridos. Militarmente se ha justificado como forma de alcanzar a combatientes que regresan al lugar para retirar cuerpos o material; los organismos de derechos humanos responden que ese cálculo convierte en previsibles las bajas entre rescatistas y población civil.

Conviene separar dos situaciones que a menudo se confunden. Una es el reataque deliberado contra quienes acuden al lugar. Otra, muy distinta, es la munición sin estallar o el derrumbe posterior de un edificio dañado, que también mata rescatistas pero no responde a una decisión de atacar de nuevo. Las investigaciones serias intentan distinguirlas mediante testimonios, restos de munición y registros horarios, y no siempre lo consiguen con certeza.

El caso que dio nombre al patrón: Pakistán, 2009-2012

El Bureau of Investigative Journalism, con sede en Londres, publicó en 2012 una investigación sobre la campaña de drones de la CIA en las Áreas Tribales pakistaníes en la que documentaba decenas de casos de ataques secundarios contra grupos de rescate y, en varios episodios, contra funerales. El informe «Living Under Drones», elaborado ese mismo año por las clínicas jurídicas de la Universidad de Stanford y de la Universidad de Nueva York, recogió testimonios de habitantes de Waziristán del Norte que describían la renuencia de los vecinos a socorrer a los heridos por miedo a un segundo impacto.

La administración estadounidense negó entonces que se atacara deliberadamente a rescatistas. La discusión pública que siguió —incluidos los informes del relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Christof Heyns, y del relator sobre contraterrorismo, Ben Emmerson, presentados en 2013— giró en torno a la falta de transparencia sobre los criterios de selección de objetivos más que en torno a cifras concretas, que siguen siendo objeto de disputa.

Otros escenarios documentados

El patrón no es exclusivo de una campaña ni de un país. En Siria, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU documentó entre 2016 y 2018 ataques de la aviación siria y rusa en los que un segundo golpe alcanzaba a los equipos de la Defensa Civil Siria desplegados tras el primero; el uso reiterado de ataques contra instalaciones sanitarias fue objeto de informes específicos de Physicians for Human Rights.

En Yemen, el Grupo de Expertos Eminentes de la ONU y organizaciones como Mwatana documentaron ataques de la coalición liderada por Arabia Saudí en los que un segundo impacto alcanzó a quienes acudían al lugar; el caso más citado es el ataque contra un funeral en Saná en octubre de 2016, con un segundo golpe minutos después del primero y más de un centenar de muertos según la ONU.

En Gaza, tanto en la ofensiva de 2014 como en la iniciada tras los atentados del 7 de octubre de 2023, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Human Rights Watch y Amnistía Internacional han documentado episodios en los que sanitarios, bomberos o vecinos resultaron alcanzados al acudir a un lugar recién bombardeado. Israel ha sostenido en esos casos que los objetivos eran combatientes o infraestructura militar y ha rechazado la existencia de una política de ataque contra rescatistas. La verificación independiente sobre el terreno ha sido limitada, y las cifras y responsabilidades siguen siendo objeto de investigación.

Qué dice el derecho internacional humanitario

El derecho de los conflictos armados no prohíbe atacar dos veces el mismo lugar. Lo que prohíbe es atacar a personas protegidas y realizar ataques indiscriminados o desproporcionados. Tres reglas resultan aplicables:

  • Personal sanitario y de socorro: los artículos 12 y 15 del Protocolo Adicional I de 1977 protegen al personal y las unidades sanitarias, incluidos los servicios civiles de socorro, que no pueden ser objeto de ataque salvo que cometan actos hostiles.
  • Distinción: el artículo 48 obliga a distinguir en todo momento entre combatientes y civiles; los civiles que socorren heridos no pierden su protección por hacerlo.
  • Proporcionalidad y precaución: los artículos 51 y 57 prohíben los ataques cuyo daño civil previsible sea excesivo y obligan a tomar precauciones. Cuando es previsible que acudan rescatistas, ese daño deja de ser un imponderable.

El Comité Internacional de la Cruz Roja ha recordado en su estudio sobre derecho internacional humanitario consuetudinario que la protección del personal sanitario es una norma consuetudinaria aplicable tanto a conflictos internacionales como internos. La consecuencia práctica de un patrón de ataques sucesivos —independientemente de su intención— es que el socorro se retrasa, y con él aumenta la mortalidad de los heridos.

El efecto de segundo orden: disuadir el rescate

Más allá de las bajas directas, los estudios sobre Waziristán y Siria coinciden en un efecto secundario: la población deja de acudir. Cuando el rescate se percibe como peligroso, los heridos permanecen horas sin atención y los equipos profesionales adoptan protocolos de espera antes de entrar en la zona. Ese retraso, difícil de cuantificar, es parte del coste humanitario que los informes atribuyen al patrón.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa exactamente «double tap»?
Un segundo ataque sobre el mismo objetivo poco después del primero, cuando en el lugar ya hay equipos de rescate o vecinos socorriendo a los heridos. El «triple tap» añade un tercer golpe.
¿Es ilegal atacar dos veces el mismo objetivo?
No en sí mismo. Es ilegal cuando el ataque alcanza deliberadamente a personal sanitario o de socorro, o cuando el daño civil previsible resulta excesivo respecto a la ventaja militar esperada.
¿Quién ha documentado este patrón?
El Bureau of Investigative Journalism, las clínicas jurídicas de Stanford y la NYU, relatores especiales de la ONU, la Comisión de Investigación sobre Siria, el Grupo de Expertos sobre Yemen, OCHA, Human Rights Watch y Amnistía Internacional, entre otros.
¿Todos los ataques que matan rescatistas son «double taps»?
No. Un derrumbe posterior o una munición sin estallar pueden causar el mismo resultado sin que exista una decisión de atacar de nuevo; distinguirlos exige investigación caso a caso.

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Fuentes y referencias

  • Bureau of Investigative Journalism, «Obama terror drones: CIA tactics in Pakistan include targeting rescuers and funerals», 2012.
  • Stanford International Human Rights and Conflict Resolution Clinic y NYU Global Justice Clinic, *Living Under Drones*, 2012.
  • Consejo de Derechos Humanos de la ONU, informes de los relatores especiales Christof Heyns y Ben Emmerson sobre el uso de drones armados, 2013.
  • Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria, informes periódicos 2016-2018.
  • Grupo de Expertos Internacionales y Regionales Eminentes sobre el Yemen, informes al Consejo de Derechos Humanos, 2018-2020.
  • CICR, estudio sobre derecho internacional humanitario consuetudinario
  • Protocolo Adicional I a los Convenios de Ginebra (1977), arts. 12, 15, 48, 51 y 57