Armas nucleares tácticas y pulso electromagnético (PEM)
· Por Redacción Archivo Bélico
Qué se sabe públicamente de las armas nucleares tácticas, cuántas se estiman y qué es el pulso electromagnético nuclear según los ensayos documentados.
La expresión «arma nuclear táctica» es más imprecisa de lo que sugiere. No existe una definición acordada en ningún tratado: se aplica en general a las armas nucleares de menor potencia y alcance, pensadas para su empleo en el campo de batalla o en un teatro concreto, frente a las estratégicas destinadas a objetivos en el territorio del adversario. La frontera es política y doctrinal, no física; la misma cabeza puede considerarse táctica o estratégica según cómo se despliegue.
Este artículo reúne lo que consta en fuentes públicas especializadas —SIPRI, la Federación de Científicos Americanos, informes del Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU.— sobre estas armas y sobre el pulso electromagnético nuclear. Es una exposición descriptiva: no incluye datos de diseño, ni parámetros de empleo, ni nada que sirva de guía operativa.
Qué distingue a un arma nuclear no estratégica
En la literatura especializada se prefiere el término «no estratégica», porque evita dar por buena la idea de que una detonación nuclear pueda ser un acontecimiento localizado y controlable. Sus rasgos habituales son una potencia inferior, vectores de corto y medio alcance —artillería, misiles de teatro, bombas de gravedad— y, sobre todo, un régimen de verificación mucho más débil: ningún tratado en vigor limita ni cuenta estos arsenales, a diferencia de las cabezas estratégicas desplegadas.
Esa ausencia de contabilidad explica que todas las cifras disponibles sean estimaciones. Los inventarios del SIPRI Yearbook y del Nuclear Notebook de la FAS atribuyen a Rusia el arsenal no estratégico más numeroso, del orden de entre mil y dos mil cabezas almacenadas, y a Estados Unidos un conjunto mucho menor, en torno al centenar de bombas de gravedad B61 desplegadas en bases europeas dentro del acuerdo de reparto nuclear de la OTAN, más cabezas de baja potencia embarcadas en submarinos. Son estimaciones de analistas, no datos oficiales.
| Criterio | No estratégicas (tácticas) | Estratégicas |
|---|---|---|
| Alcance del vector | Corto y medio, de teatro | Intercontinental o embarcado de largo alcance |
| Potencia típica | Baja a media, con gran variación | Alta, en el rango de cientos de kilotones |
| Control por tratados | No limitadas ni verificadas actualmente | Limitadas y verificadas en los acuerdos bilaterales vigentes |
| Función declarada | Uso en teatro, disuasión regional | Disuasión estratégica del territorio adversario |
| Riesgo asociado | Umbral de empleo percibido como más bajo | Umbral de empleo percibido como máximo |
Por qué preocupan a los analistas
El debate académico se centra menos en su potencia que en el umbral. La crítica más repetida sostiene que un arsenal de armas de baja potencia hace más pensable el primer uso, y que ningún actor puede garantizar que una detonación nuclear limitada no desencadene una respuesta mayor. A esto se añade la dificultad de verificación: al no estar contabilizadas, no hay forma de comprobar reducciones ni de construir confianza mutua sobre ellas.
El marco jurídico que existió más cerca de este problema fue el Tratado INF de 1987, que eliminó los misiles terrestres de alcance intermedio de Estados Unidos y la Unión Soviética. Estados Unidos se retiró en 2019 alegando incumplimiento ruso, y con ello desapareció el único instrumento que restringía toda una categoría de vectores de teatro.
Qué es el pulso electromagnético nuclear
Una detonación nuclear a gran altitud genera un pulso electromagnético de alta potencia que puede inducir corrientes dañinas en redes eléctricas y en equipos electrónicos sobre superficies muy extensas, sin efectos térmicos ni de onda expansiva en el suelo. La literatura técnica describe el fenómeno en tres componentes sucesivas, conocidas como E1, E2 y E3, que actúan en escalas de tiempo distintas y afectan respectivamente a la electrónica rápida, a los sistemas de tipo pararrayos y a las líneas y transformadores de gran longitud.
Los datos empíricos provienen de los ensayos atmosféricos de 1962, antes de la moratoria. En el ensayo estadounidense Starfish Prime, una detonación a unos 400 kilómetros de altitud sobre el Pacífico provocó fallos en el alumbrado y en circuitos telefónicos en Hawái, a más de mil trescientos kilómetros, y dañó varios satélites en las semanas siguientes por la radiación atrapada en el campo magnético terrestre. Los ensayos soviéticos del mismo año sobre Kazajistán causaron daños documentados en tendidos eléctricos y en una central.
El alcance real del riesgo actual está discutido. La comisión estadounidense creada para estudiar el PEM concluyó en sus informes que un ataque de este tipo podría causar daños prolongados en infraestructuras críticas; otros especialistas consideran que esas conclusiones sobreestiman el efecto en redes modernas y subestiman la capacidad de reparación. Es un debate técnico abierto, y conviene tratarlo como tal y no como certeza.
- No hay definición jurídica de «arma nuclear táctica»: es una etiqueta doctrinal.
- Ningún tratado en vigor cuenta ni limita los arsenales no estratégicos.
- Todas las cifras públicas son estimaciones de institutos especializados.
- El PEM nuclear se conoce sobre todo por los ensayos atmosféricos de 1962.
- La magnitud del daño que causaría hoy un ataque PEM es objeto de discusión técnica.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es un arma nuclear táctica?
- Un arma nuclear de menor potencia y alcance, concebida para empleo en un teatro de operaciones. No existe una definición acordada en tratados, por lo que los analistas prefieren hablar de armas no estratégicas.
- ¿Cuántas hay en el mundo?
- No hay cifras oficiales. Las estimaciones del SIPRI y de la FAS atribuyen a Rusia el arsenal no estratégico más numeroso, del orden de miles de cabezas almacenadas, y a Estados Unidos alrededor de un centenar de bombas desplegadas en Europa.
- ¿Un pulso electromagnético nuclear apagaría todos los aparatos?
- No de forma automática ni uniforme. El efecto depende de la altitud de la detonación, de la geografía y del blindaje de cada sistema. Las estimaciones más alarmistas y las más moderadas siguen en discusión entre especialistas.
- ¿Se ha usado alguna vez un ataque PEM?
- No. El conocimiento empírico procede de ensayos nucleares atmosféricos realizados en 1962 por Estados Unidos y la Unión Soviética, cuyos efectos secundarios sobre redes eléctricas y satélites quedaron documentados.
Fuentes y referencias
- SIPRI Yearbook, capítulo sobre fuerzas nucleares mundiales (edición vigente).
- Hans M. Kristensen y Matt Korda, Nuclear Notebook, Federation of American Scientists / Bulletin of the Atomic Scientists.
- Congressional Research Service, Nonstrategic Nuclear Weapons (informes actualizados periódicamente).
- Commission to Assess the Threat to the United States from Electromagnetic Pulse (EMP) Attack, informes de 2004 y 2008.
- Oak Ridge National Laboratory, estudios sobre efectos geomagnéticos y de PEM en la red eléctrica.
- Tratado INF (1987), texto y documentación oficial del Departamento de Estado de EE. UU.
- Encyclopaedia Britannica, entradas «tactical nuclear weapon» y «electromagnetic pulse».